
(Enlarged Adenoids)
A menudo, las amígdalas y las vegetaciones se extirpan al mismo tiempo. Aunque puedes verte fácilmente las amígdalas colocándote delante de un espejo y abriendo la boca de par en par, las vegetaciones no pueden verse a simple vista. Los médicos tienen que utilizar un espejo de tamaño reducido o un aparato especial para poder ver las vegetaciones de sus pacientes.
Pero, ¿qué son exactamente las vegetaciones? Son una masa de tejido ubicada en el pasaje que conecta la parte posterior de la cavidad nasal con la garganta. Las vegetaciones, también denominadas adenoides y amígdalas nasofaríngeas, están separadas de las amígdalas propiamente dichas y su función consiste en filtrar las bacterias y los virus nocivos que entran a través de la nariz y fabricar anticuerpos para ayudar al cuerpo a luchar contra las infecciones.
Algunos médicos creen que las vegetaciones dejan de ser importantes a partir de los tres años de edad. De hecho, las vegetaciones se encojen en torno a los cinco años, y a menudo desaparecen casi por completo durante la adolescencia.
¿Cuáles son los síntomas de la inflamación de vegetaciones?
Puesto que las vegetaciones retienen los gérmenes nocivos que entran en el cuerpo, a veces se inflaman temporalmente mientras intentan luchar contra las infecciones. He aquí algunos de los síntomas asociados a la inflamación de vegetaciones:
- dificultad para respirar por la nariz
- respirar por la boca
- habla nasal, como si se tuviera la nariz tapada
- respiración ruidosa
- roncar
- dejar de respirar durante unos segundo durante el sueño (lo que se denomina apnea del sueño).
Si el médico cree que tienes las vegetaciones inflamadas, es posible que:
- te haga preguntas sobre los oídos, la nariz y la garganta, y te explore esas partes del cuerpo
- te escuche la respiración utilizando un estetoscopio
- te palpe el cuello y la mandíbula.
Para tener una visión más detallada de las vegetaciones, es posible que el médico solicite que te hagan una o varias radiografías. Si el médico sospecha que puedes tener infectadas las vegetaciones, es posible que te recete antibióticos por vía oral o tal vez una inyección de penicilina.
¿Cuándo es necesario operar?
Cuando los vegetaciones engrosadas o inflamadas siguen provocando molestias y la medicación no basta para impedir que se vuelvan a infectar, los médicos puede recomendar extirparlas quirúrgicamente, procedimiento que se conoce como adenoidectomía. Esta intervención se recomienda cuando una persona experimenta uno o más de los siguientes síntomas:
- dificultad para respirar
- apnea del sueño
- infecciones recurrentes
Extirpar las vegetaciones es especialmente importante cuando su infección recurrente provoca infecciones en los senos nasales y los oídos. La intensa inflamación de los vegetaciones puede interferir en la presión y el desplazamiento de los fluidos que hay en el interior de los oídos, lo que a veces puede conllevar pérdidas auditivas. Por lo tanto, las personas a quienes unas vegetaciones infectadas les provocan frecuentes dolores de oído y acumulación de fluido en el conducto auditivo pueden requerir que les practiquen una adenoidectomía, así como una intervención consistente en implantar unos tubitos en el tímpano para drenar dicho fluido.
Y, aunque las vegetaciones se pueden extirpar solas, cuando también hay problemas en las amígdalas, ambas se pueden extirpar simultáneamente.
¿Qué ocurre durante la operación?
Durante una adenoidectomía y/o una amigdalectomía:
- El paciente recibe anestesia general. Esto significa que la intervención se lleva a cabo en un quirófano bajo la supervisión de un anestesista, un médico especializado en administrar fármacos anestésicos a los pacientes durante las intervenciones quirúrgicas.
- El paciente permanece dormido durante aproximadamente 20 minutos.
- El cirujano puede extraer las vegetaciones y/o las amígdalas a través de la boca abierta del paciente —sin necesidad de hacer ninguna incisión en la piel externa de la garganta.
- El cirujano extirpa las vegetaciones y/o las amígdalas haciendo una serie de pequeñas incisiones en el interior de la garganta y cauterizando (o sellando) luego los vasos sanguíneos.
Tras someterse a una adenoidectomía, el paciente se despierta en la sala de reanimación. En la mayoría de los casos, el tiempo total de permanencia del paciente en el hospital oscila entre cinco y 10 horas. De todos modos, los pacientes que tienen dificultades para respirar o presentan signos de hemorragia regresan inmediatamente al quirófano. Y los niños menores de tres años y los que padecen enfermedades crónicas, como trastornos convulsivos o parálisis cerebral, suelen pasar la noche en el hospital para estar bajo observación.
El período de recuperación tras una adenoidectomía y/o una amigdalectomía suele ser de una semana o poco más, durante el cual se experimentan dolores y molestias en los músculos de la garganta afectados. Debido al dolor de garganta, probablemente la persona preferirá comer alimentos blandos, como helado, pudín y sopa.
Aproximadamente al cabo de una semana de la intervención, todo empieza a recuperar la normalidad. La zona intervenida se cura naturalmente, lo que significa que no hace falta preocuparse por quitar ningún punto. Existe una reducida probabilidad de que el tejido residual que queda sin extirpar se inflame, aunque esto raramente provoca nuevos problemas.
Tras la cirugía y el breve período de recuperación, los síntomas suelen desaparecer inmediatamente a menos que la inflamación sea muy importante, lo que podría provocar la recurrencia temporal de algunos síntomas.
Entender qué son unas vegetaciones engrosadas
Es importante saber que el engrosamiento o inflamación de las vegetaciones es normal en algunas personas. Si no hay infección, es posible que el médico prefiera esperar a operar porque a veces las vegetaciones se acaban encogiendo por si solas.
Revisado por: Aaron S. Chidekel, MD
Fecha de la revisión: octubre de 2007