
(Coping With Colds)
¡Vaya lata! Te has acatarrado. El catarro es la enfermedad infecciosa más frecuente en EE.UU. y es responsable de más faltas a los centros de enseñanza que ninguna otra enfermedad. Aproximadamente mil millones de catarros provocan estornudos, narices tapadas y pesadez de cabeza cada año.
La mayoría de los adolescentes se acatarran de dos a cuatro veces al año. Lee este artículo para descubrir qué puedes hacer para encontrarte mejor cuando pilles un resfriado.
¿Qué provoca los catarros?
La mayoría de los catarros están provocados por unos virus denominados rhinovirus, que se encuentran en las gotitas invisibles que hay en el aire que respiras o en las cosas que tocas. Hay más de 100 rhinovirus diferentes (el nombre proviene del término griego "rhis/rhinos", que significa "nariz") que se te pueden infiltrar en la capa protectora que te recubre el interior de la nariz y la garganta. Esto desencadenará una reacción del sistema inmunitario que puede hacer que te duela la garganta y la cabeza y que te cueste respirar por la nariz.
Nadie sabe exactamente por qué la gente se acatarra en determinados momentos. Pero, te digan lo que te digan, quitarte el abrigo o el jersey cuando hace mucho frío, exponerte a una corriente, dormir destapado o salir de casa con el pelo mojado no son la cusa de que contraigas resfriados.
Sin embargo, el aire seco - sea en un interior o en el exterior - puede disminuir tu resistencia a la infección por rhinovirus. Y lo mismo puede hacer las alergias, la falta de sueño, el estrés, no alimentarte bien o salir con gente que fuma.
Por descontado, el hecho de relacionarte con personas que están acatarradas aumenta las probabilidades de que te acatarres. Los rhinovirus pueden permanecer vivos en las gotitas de aire o sobre las superficies de las cosas hasta tres horas después de que alguien que está acatarrado tosa o estornude, lo que significa que durante ese tiempo pueden contagiar a otras personas que entre en contacto con ellos. Si te tocas la boca o la nariz después de tocar la piel o alguna otra superficie que haya sido contaminada por uno de esos virus, probablemente pillarás un resfriado (a menos que ya estés inmunizado contra el virus por haberte expuesto a él previamente).
La gente que fuma tiene más probabilidades de acatarrase que la que no fuma- y es más probable que sus síntomas sean más fuertes, duren más y desemboquen en una bronquitis o incluso en una neumonía.
En el caso de que ya estés acatarrado, tendrás más probabilidades de contagiar el catarro a otras personas si no te lavas las manos después de toser o estornudar. El hecho de hacer vida normal probablemente no empeorará tus síntomas, pero aumentará las probabilidades de que contagies a tus amigos y compañeros de clase. Tal vez te convenga interrumpir temporalmente algunas de tus actividades cotidianas hasta que te encuentres mejor.
¿Cuánto dura un catarro?
Los síntomas catarrales suelen aparecer aproximadamente entre 2 y 3 días después de que te expongas a la fuente de la infección. Serás especialmente contagioso durante los 3 o 4 días posteriores a la aparición de los síntomas y puedes seguir siéndolo durante un período de hasta 3 semanas. Pero, aunque uno de cada cuatro catarros dura la friolera de 2 semanas, la mayoría se resuelven en menos de una.
Al igual que todas las infecciones víricas, la infección que provoca el catarro tiene que seguir su curso. El hecho de descansar mucho y beber abundante líquido puede ayudarte tanto como una buena mediación.
Independientemente de que tengas ganas de pasarte todo el día durmiendo o te baste con tomarte las cosas con más calma, es una buena idea que prestes atención a lo que te dice tu cuerpo. Un baño o un paño caliente puede aliviarte los dolores y el malestar, y el vapor de una ducha caliente puede ayudarte a respirar con más facilidad. Tápate la boca y la nariz con un pañuelo desechable cada vez que tosas o estornudas y después lávate las manos con agua caliente y jabón.
¿Se pueden curar los catarros con sopitas clientes?
No tenemos ninguna prueba de que las sopitas calientes curen los resfriados, pero los enfermos llevan más de 800 años jurándolo. De todos modos, el mejor plan es que no te preocupes por tonterías como si vas a alimentar al catarro o a matar de hambre a la fiebre. Basta con que comas cuando te lo pida el cuerpo y bebas abundante líquido, como agua o zumo, para compensar todos los fluidos que perderás a través de la mucosidad y al sudar a consecuencia de la fiebre.
Recuerda que, cuando estés acatarrado, el efecto diurético (que hace orinar más) de las bebidas que contienen cafeína, como el café, el té y los refrescos de cola, los hace menos adecuados que el agua o las bebidas que no llevan cafeína.
¿Qué tipo de medicamentos me pueden ayudar?
Los medicamentos anticatarrales que se venden sin receta médica te pueden aliviar algunos de los síntomas catarrales, pero no sirven para evitar que contraigas un catarro. Si ya estás acatarrado, no te ayudarán a curarte antes y es posible que te provoquen problemas digestivos, mareos, cansancio o dificultad para conciliar el sueño.
Pregunta a tus padres (que pueden consultar a un médico o farmacéutico) qué medicamento debes tomar, si es que debes tomar alguno. La mayoría de los médicos recomiendan el acetaminofen (paracetamol) para los dolores, las molestias y la fiebre. A veces, los antihistamínicos y los descongestivos alivian la congestión y despejan la nariz.
Si estás acatarrado, no deberías tomar aspirina (ácido acetilsalicílico) a menos que te lo recete un médico. El uso de aspirina entre niños y adolescentes con catarro u otra infección vírica puede incrementar el riesgo de desarrollar el síndrome de Reye. Este síndrome es muy poco frecuente, pero es grave y puede llegar a provocar la muerte.
Los médicos consideran que los resfriados son enfermedades benignas que remiten espontáneamente. Esto significa que, cuando una persona contrae un resfriado, generalmente no enferma de gravedad ni necesita atenciones médicas. De todos modos, hay excepciones importantes.
¿Cuándo debería ir al médico?
Si tus síntomas duran más de una semana o aparecen en la misma época cada año o siempre que te expones al polen, el polvo, los animales, o alguna otra sustancia, podrías tener una alergia.
Si cuado te acatarras te cuesta respirar o tienes respiración sibilante, podría tratarse de asma.
Y, si, transcurridos tres días, los síntomas empeoran en vez de mejorar, podrías tener amigdalitis estreptocócica, sinusitis, bronquitis, o alguna otra infección bacteriana, sobre todo si fumas. Si consideras que podrías tener algo más que un catarro o si empeoras en vez de mejorar, deberías ir al médico.
También deberías consultar a un médico si presentas:
- tos que no remite acompañada de mucha expectoración
- rechazo de la ingesta de sólidos y líquidos (vómitos)
- dolor de cabeza, facial o de garganta que va en aumento
- un dolor de garganta muy fuerte
- fiebre de 39,3 C (103 F) o superior durante más de un día
- dolor torácico o de estómago
- ganglios linfáticos inflamados
- dolor de oídos
El médico no podrá identificar el rhinovirus específico que te está provocando el catarro, pero te examinará la garganta y los oídos y tal vez te extraiga una muestra de mucosidad de la garganta para hacer un cultivo a fin de asegurarse de que tus síntomas no son un signo de otro trastorno. Extraerte una muestra de la garganta es un procedimiento sencillo e indoloro consistente en rascarte el interior de la garganta con el extremo blando de un bastoncillo largo de algodón. Examinando los gérmenes que se adhieran al bastoncillo, el médico podrá determinar si tienes amigdalitis y necesitas un tratamiento con antibióticos.
Si el médico te los receta, ten cuidado en tomártelos exactamente como te lo indique él o el farmacéutico. Si dejas los antibióticos demasiado pronto -incluso aunque empieces a encontrarte mejor- la infección se podría reactivar y podrías desarrollar otros problemas.
¿Se pueden prevenir los catarros?
Más pronto o más tarde, contraerás un resfriado, pero hay algunas cosas que puedes hacer para fortalecer la capacidad de tu sistema inmune para luchar contra las infecciones. Haz ejercicio regularmente. Lleva una dieta equilibrada. Y descansa lo suficiente.
Intenta mantenerte alejado de la gente que fuma o que está acatarrada: las partículas de los virus pueden viajar por el aire hasta 4 metros cuando alguien tose o estornuda, y el mero hecho de ser fumador pasivo puede hacerte más vulnerable a los catarros. No utilices la misma toalla o los mismos cubiertos que otra persona que esté resfriada, ni compartas vasos, latas o botellas con otras personas - nunca se sabe quién ha podido beber antes y, si alguna de esas personas estaba acatarrada, podría contagiar el virus a los demás.
Los investigadores no están seguros de si el hecho de tomar suplementos de zinc o de vitamina C puede limitar la duración y la intensidad de los síntomas catarrales, pero las dosis muy altas de estos suplementos tomadas diariamente pueden provocar efectos secundarios adversos. Antes de tomar una cantidad de cualquier vitamina que supere la dosis diaria recomendada (DDR), consulta a tu médico.
Revisado por: Kevin P. Sheahan, MD
Fecha de la revisión: agosto de 2004