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(ADHD Medications)

A casi todos nos cuesta concentrarnos o prestar atención en clase de vez en cuando. Pero para los adolescentes que padecen el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH o ADHD, por sus siglas en inglés), la incapacidad para prestar atención y seguir instrucciones puede causarles problemas en la escuela y en muchos otros aspectos de sus vidas. Muchos adolescentes con TDAH toman un medicamento llamado metilfenidato, más conocido por su nombre comercial Ritalin. Aunque el metilfenidato es el más recetado para controlar el TDAH, muchos adolescentes toman otros medicamentos para controlar los síntomas del TDAH.

Control del TDAH con Medicación

Las personas que padecen TDAH actúan y piensan de manera ligeramente distinta. Suelen tener problemas en la escuela porque se distraen fácilmente. Pueden estar siempre aburridos sin razón aparente, pierden cosas, dicen o hacen lo primero que les viene a la mente e interrumpen las conversaciones de otras personas.

Los científicos han comprobado que ciertos fármacos son útiles a la hora de controlar los síntomas del TDAH. Estos fármacos permiten que las personas con TDAH se concentren mejor. Las medicinas de metilfenidato (como el Ritalin) estimulan al sistema nervioso central. Las recientes investigaciones sugieren que esto puede ayudar a las personas con TDAH porque aumenta el nivel de un neurotransmisor cerebral denominado dopanima, que estimula a los centros de atención en el cerebro.

Los neurotransmisores son sustancias químicas que ayudan a transmitir mensajes entre las neuronas cerebrales. Además del Ritalin, los médicos pueden recetar otras formas de acción prolongada de metilfenidato para tratar el TDAH, como Concerta, Focalin, Metadate o Methylin.

Además de los fármacos de metilfenidato, los médicos suelen recetar otros tipos de medicamentos para ayudar a las personas con TDAH. Al igual que el Ritalin, las anfetaminas (como el Adderall) y las dextroanfetamina (como el Dextrostat o Dexedrine) tratan el TDAH al estimular los centros de atención en el cerebro. Otras medicinas que se recetan para el TDAH no son estimulantes y funcionan de forma distinta. Entre ellas está la atomoxetina (como la Strattera) y ciertos antidepresivos (como el Wellbutrin).

Los médicos trabajan en estrecha colaboración con los pacientes que padecen TDAH para establecer qué medicamento será más adecuado para una persona según los síntomas que presenta, sus circunstancias y si dicha persona tiene otros problemas de salud. No es raro que un médico recete un par de medicamentos antes de encontrar el que funciona mejor.

Los investigadores trabajan constantemente para desarrollar nuevos medicamentos para tratar el TDAH.

¿Son Inofensivos los Medicamentos para el TDAH?

La mayoría de los expertos están de acuerdo en que los medicamentos para el TDAH son inofensivos y eficaces cuando se toman bajo la supervisión de un psiquiatra o un médico.

Pero los estimulantes como el Ritalin pueden causar algunos problemas graves de salud si se abusa de ellos, en otras palabras, si se consumen sin necesitarlos, si se consumen en altas dosis o si se toman más de los recomendados por el médico. Los efectos secundarios de los estimulantes recetados para el TDAH, cuando se toman a largo plazo y en altas (abusivas) dosis, pueden incluir el aumento del ritmo cardíaco y la presión arterial, temblores incontrolables, cambios de humor, confusión, paranoia, alucinaciones, delirios (cuando tu mente cree que algo es cierto cuando no lo es) y respiración irregular.

Una sobredosis de medicamentos para el TDAH también puede aumentar peligrosamente la presión arterial y causar taquicardia, ataques, espasmos graves y movimientos incontrolables, sudor, sequedad de boca y ojos y vómitos. Estos medicamentos pueden crear adicción cuando se abusa de ellos. Al igual que con otras medicinas bajo prescripción médica, existen leyes que prohíben el uso compartido de medicamentos para el TDAH.

Puesto que los medicamentos para el TDAH son potencialmente adictivos si se abusa de ellos, existe la preocupación de que quienes consumen estos medicamentos para tratar su TDAH sean propensos a abusar de otras sustancias, como las drogas o el alcohol. De hecho, las investigaciones han demostrado que cuando se trata a las personas con TDAH con Ritalin bajo supervisión médica, son menos propensas a abusar del alcohol y de otras drogas. (Y las personas que toman sus medicamentos para el TDAH de forma adecuada no se hacen adictas a estas medicinas).

Por lo general, la medicación es solo una parte del plan de tratamiento del TDAH que también debe incluir terapia y adecuaciones en la escuela y las clases.

Revisado por: Richard S. Kingsley, MD
Fecha de revisión: mayo de 2004